Rincones del Anillo Verde: Salburua
Salburua es quizá el parque que más destaca en el Anillo Verde. Es un lugar con un encanto especial debido a la presencia de las grandes balsas de agua y a estar configurado como un gran espacio abierto. Cuenta, además, con unas vistas privilegiadas hacia el Sur donde se levantan los Montes de Vitoria, otra de las joyas de nuestro entorno natural municipal.
Salburua despierta el interés tanto en los simples paseantes como en los estudiosos de la naturaleza por su atractivo paisaje y por la gran riqueza y diversidad de flora y fauna que alberga. Y aunque nos cuesta creer que en un lugar tan cercano a la ciudad haya especies tan valiosas, aquí encuentran refugio especies como el visón europeo. Tal es el valor natural de este espacio que se le va otorgar un reconocimiento internacional. Por ser un ecosistema característico y representativo de nuestra región y por la presencia en él de especies valiosas como el visón entre los animales o la espadilla entre las plantas, se incluirá en la relación de humedales del Convenio de Ramsar. Este reconocimiento hace, si cabe, que los que disfrutamos de este parque le demos aún más valor, aunque también tendremos que ser conscientes de la nueva responsabilidad que adquirimos al contar en nuestro entorno con una joya como esta, que deberemos cuidar.
Uno de los principales atractivos de este lugar es su gran diversidad. Debido a la abundante presencia de agua aparecen diferentes formas de vegetación y la fauna se hace mucho más rica, con la presencia de animales que gustan del medio terrestre, con los que gustan del medio acuático y con los que viven entre los dos medios. Todo ello contribuye a configurar ese paisaje diverso en el que nos encontramos relajados y a gusto.
Salburua se caracteriza, también, por su gran dinamismo. El visitante habitual enseguida se da cuenta de que aqui se pone de manifiesto el continuo y sosegado proceso de cambio que caracteriza a los ciclos naturales. Ninguna visita es igual a la anterior, siempre encontraremos algún cambio en el paisaje derivado de la climatología; de los cambios en la incidencia de la luz a media que el día discurre; de la sucesión de colores y texturas en la vegetación con el avance del calendario; de la presencia de diferentes especies de aves que vienen y van anunciándonos el paso del tiempo.