Una mariposa de distribución africana y mediterránea aparece por primera vez en Salburua

El pasado 3 de septiembre, el Programa de Seguimiento de Mariposas Nocturnas de la Red de Ciencia Ciudadana de Vitoria-Gasteiz registró en Salburua una especie de mariposa nocturna que hasta ahora no había sido citada en el País Vasco: Grammodes bifasciata.
El ejemplar fue localizado en la trampa de luz instalada junto a Ataria durante uno de los muestreos periódicos que se realizan en este punto desde 2016.
Grammodes bifasciata es una mariposa nocturna de unos 40 milímetros de envergadura, fácilmente reconocible por sus alas oscuras atravesadas por dos llamativas bandas claras. Es una especie asociada principalmente a zonas cálidas y cuenta con una distribución que se extiende por distintas regiones de África y de la cuenca mediterránea. En la península ibérica se conoce principalmente en las zonas mediterráneas y del sur.
Su presencia en Salburua resulta especialmente llamativa porque no es una especie propia de los ambientes atlánticos del País Vasco. En los últimos años se han registrado desplazamientos de especies de afinidad mediterránea hacia zonas más septentrionales de Europa, favorecidos en algunos casos por determinadas condiciones meteorológicas. Por ejemplo, en 2020 fue detectada por primera vez en Gran Bretaña.
El descubrimiento pone de manifiesto el valor de mantener series de muestreos continuadas durante largos periodos de tiempo. El Programa de Seguimiento de Mariposas Nocturnas se inició en 2016, y cuenta actualmente con dos trampas de luz fijas, situadas en Ataria y las Huertas de Urarte, que permiten la captura temporal y posterior liberación de los ejemplares.
El objetivo no es únicamente elaborar un inventario de especies, sino obtener información sobre su abundancia, la época del año en que aparecen y su evolución a lo largo del tiempo. Entre los objetivos del programa se encuentra también detectar la aparición de nuevas especies y estudiar posibles cambios en sus poblaciones y distribución.
En estos diez años de seguimiento se han registrado ya 16.671 observaciones correspondientes a 814 especies diferentes, gracias a la participación de 14 personas colaboradoras. Estos datos reflejan la dimensión de un programa que, muestreo tras muestreo, permite conocer mejor la diversidad de mariposas nocturnas de Vitoria-Gasteiz y detectar novedades como la aparición de Grammodes bifasciata.
La participación continuada de las personas que realizan los muestreos hace posible, además, generar una serie de datos a largo plazo, fundamental para estudiar cómo evolucionan las poblaciones y la distribución de estas especies.
La aparición de Grammodes bifasciata en Salburua constituye también un dato de interés en el contexto del cambio climático. La especie está asociada a ambientes cálidos y su presencia en latitudes más septentrionales puede estar relacionada con el aumento de las temperaturas y con determinadas condiciones meteorológicas.
No obstante, una sola observación no permite afirmar que el cambio climático sea la causa directa de su aparición en Salburua. El ejemplar podría haber llegado de forma accidental desde otras zonas y no llegar a completar aquí su ciclo biológico.
En cambio, en el contexto general sí resulta relevante. Investigaciones recientes sobre la evolución de las comunidades de insectos europeos documentan un desplazamiento hacia el norte de numerosas especies asociadas a climas mediterráneos y cálidos, y señalan el cambio climático como uno de los factores que pueden favorecer estos procesos. También se han documentado movimientos hacia el norte y nuevas colonizaciones de esta especie en otras zonas de Europa.
Precisamente por eso, el valor de este tipo de programas está en la continuidad del seguimiento. Una observación aislada adquiere una dimensión mucho mayor cuando se incorpora a una serie de datos obtenida durante muchos años. Si en el futuro vuelven a detectarse ejemplares de Grammodes bifasciata en Vitoria-Gasteiz, será posible comprobar si se trata de una presencia puntual o del inicio de una nueva incorporación a la fauna de la ciudad.
El hallazgo constituye así una nueva aportación de la ciencia ciudadana al conocimiento de la biodiversidad de Vitoria-Gasteiz y un buen ejemplo de cómo el seguimiento continuado permite detectar pequeños cambios que, con el paso del tiempo, pueden ayudar a comprender cómo está respondiendo la fauna al proceso de calentamiento global.