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El programa de activación ciudadana para la naturalización del Casco Medieval ha llegado a su fin

Concebido como un proceso de codiseño, cogestión y testeo urbano, este programa ha involucrado a residentes, comercios, asociaciones, centros educativos y diferentes servicios municipales. Ha constado de cinco líneas de actuación, que han permitido ensayar soluciones muy diversas, como jardineras en espacio público y en fachadas, intervenciones artísticas vegetales, refugios de fauna o dispositivos pedagógicos. El objetivo es consolidar aquellas que han tenido más aceptación.

Balance del programa

La evaluación final del programa recoge la respuesta de 38 personas directamente implicadas y arroja una valoración máxima del 80 %, subrayando la relevancia del programa para mejorar la imagen y el ambiente del barrio. Esa evaluación será clave para determinar qué iniciativas pueden consolidarse como intervenciones estables.

Las personas participantes destacan especialmente su valor social y participativo, el diseño de las acciones, la buena dotación del proyecto y el apoyo municipal recibido. El análisis confirma además la eficiencia operativa del proceso, tanto en su metodología y planificación como en la gestión, coordinación técnica y capacidad para movilizar a agentes diversos; aspectos que reconocen el potencial del programa para seguir desarrollándose y adaptarse a otros barrios de la ciudad.

El reparto e instalación de jardineras es la acción que más proyección puede tener a futuro, y se considera prioritaria por su alta viabilidad técnica, su fuerte interés social y su impacto directo en la naturalización del Casco. La intervención artística, por su parte, se valora como una línea con potencial de mejora y continuidad, y las acciones vinculadas a educación y convivencia, por su carácter educativo y comunitario, pueden encajar mejor integradas en otros programas municipales ya existentes.

Resumen de actuaciones

En lo que concierne a la instalación de elementos verdes, se instalaron 58 jardineras en balcones del vecindario, y se adjudicaron otras 82 jardineras a comercios de la zona. El espacio público también fue objeto de colocación de jardineras, en concreto 43 en Los Arquillos y 20 en Villa Suso, que fueron cuidadas por integrantes de la asociación Los Arquillos Bizirik. Los colegios de la zona dispusieron de 10 jardineras en Haurtzaro y 17 en Ramón Bajo, que fueron monitorizadas por las AMPAs y el personal de los centros, generando dinámicas de amadrinamiento y cuidado de las plantas.

Por otra parte, se convocó un concurso público de intervenciones vegetales de carácter artístico. La propuesta ganadora, Aldaxka Lab, intervino en la Plaza Burullería mediante la incorporación de elementos ligeros que facilitaron el intercambio de esquejes entre vecinos y vecinas, enriqueciendo el paisaje urbano y convirtiéndolo en un verdadero dispositivo social.

Además, la Escuela Agraria de Arkaute realizó varios talleres vecinales de plantación y esquejado, en los que participaron 17 personas, generando un espacio de encuentro, aprendizaje y activación comunitaria.

Vídeo resumen

Se ha elaborado un vídeo que muestra el desarrollo de las distintas acciones en el barrio y las opiniones de vecinos, vecinas y agentes implicados.